viernes, 5 de mayo de 2017

Vértigo

Me estaba yendo y todo era tan habitual, tan normal, tan día a día que ni siquiera sentía algo diferente en mí.

Habían sido 6 años de viajar en los mismos buses, levantarme a la misma hora,  ver las mismas luces y cubículos alineados monótonamente, monocromáticamente.  El zumbido de las computadoras y el aire acondicionado.  Los teléfonos sonando.

Todo había cambiado, pero no en su forma sino en su contenido.  Ya ni había un propósito para mí mas que el de mantenerme aferrada a ese lugar como un tronco en el mar de la vida, con miedo a soltar, miedo a entregarme a la incertidumbre.

El miedo es el peor compañero de aventuras, el peor compañero de vida y sin embargo es un compañero fiel, presto siempre a decirte: aquí estoy, quiero, quiero que me lleves contigo y que siempre estés conmigo.

Hasta que el miedo fue cambiando muy lentamente en hastío.  un hastío que iba haciendo una grieta cada vez más grande entre mis sueños y mis responsabilidades.

Y así iba a casa, libre de las horas y los buses y el aire acondicionado y los cubículos.  Varias veces quise llorar, una vez lloré porque conoce una gente especial a la que quizás le cambiaste la vida y que te la cambiaron a ti un poco también o que supieron ser un alto en la monotonía.

iba así y mi alegría no era éxtasis pues mis células no entienden de razones y todo lo que veía era lo de siempre.

Todo era tan normal que algo en mí aún no se podía volcar al gozo de haber saltado, una vez más, al abismo de lo desconocido.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

¿Qué es el Masaje Tailandés?

Es una antigua técnica de masaje que tiene sus orígenes en la India y desarrollado en Tailándia a donde fue traído por los médicos de la medicina ayurvédica y por los monjes budistas que lo practicaban como una extensión de su práctica espiritual.
El masaje consiste en aplicar presiones sobre los meridianos energéticos del cuerpo, los puntos de liberación de energía y en realizar estiramientos y posturas que se practican en el tradicional Yoga. Es por esto que también es llamado en Occidente, Masaje Yoga-Thai.

Es sumamente beneficioso porque incrementa la movilidad y la flexibilidad, por lo tanto mejora la circulación, favorece la eliminación de energía o tensión acumulada dando paso a nueva y renovada energía. Nos permite hacernos conscientes de nuestro cuerpo al alcanzar zonas en las que nunca ponemos nuestra atención. De forma más sublime, nos pone en contacto con emociones asociadas con esas tensiones acumuladas y nos permite eliminarlas o sacarlas a la luz.