Es una antigua técnica de masaje que tiene sus orígenes en la India y desarrollado en Tailándia a donde fue traído por los médicos de la medicina ayurvédica y por los monjes budistas que lo practicaban como una extensión de su práctica espiritual.
Es sumamente beneficioso porque incrementa la movilidad y la flexibilidad, por lo tanto mejora la circulación, favorece la eliminación de energía o tensión acumulada dando paso a nueva y renovada energía. Nos permite hacernos conscientes de nuestro cuerpo al alcanzar zonas en las que nunca ponemos nuestra atención. De forma más sublime, nos pone en contacto con emociones asociadas con esas tensiones acumuladas y nos permite eliminarlas o sacarlas a la luz.